Tercero y Cuarto

III. Mejorar la presencia de la Hermandad en su contexto.

La Hermandad, como asociación perteneciente a la Iglesia, y como institución que se encuadra en el conglomerado cofrade de nuestra ciudad, está obligada a mantener una vinculación y una imagen adecuada ante el resto de hermandades, instituciones, parroquias, etc. de Jerez y su Diócesis, así como con otras entidades públicas y municipales.

Así pues, asumimos el compromiso de mantener una relación fluida con los interlocutores de dichas instituciones, defendiendo siempre nuestros principios, nuestros derechos, nuestros intereses…

Somos conscientes de la necesidad de mantener las excelentes relaciones corporativas con las hermandades de nuestro entorno que ya tenemos, ampliando en la medida de lo posible dichas relaciones a otras hermandades, así como otras instituciones eclesiales, con las que establecer nuevos lazos fraternales.

Además de estas instituciones, nuestra corporación conserva dos vinculaciones especiales. Por un lado, por la ubicación histórica de nuestra sede canónica con el Barrio de San Pedro y sus vecinos. Por otro lado, por la advocación de nuestra titular también mantenemos lazos de unión con el Ejército del Aire y la Aviación. Son relaciones históricas que pretendemos mantener y a ser posible impulsar, aumentando nuestra presencia en esas dos realidades tan diferentes y tan ligadas a nuestros orígenes y nuestra historia.

IV. Convertir la Hermandad en una referencia cofrade y católica en la ciudad.

Estamos convencidos de que ser hermano de una hermandad no puede limitarse exclusivamente a unas prácticas religiosas exigidas por unos Estatutos, o a unos simples actos devocionales asumidos con el tiempo. El pertenecer a una Hermandad se tiene que notar en la fidelidad al Señor y a la Iglesia, la celebración frecuente de los sacramentos, la vida de oración, la lectura de la Palabra de Dios, la práctica de la Caridad, el testimonio de fe, la participación en la acción apostólica… de los hermanos y cofrades.

Como tarea propia de todo fiel cristiano, por el mismo hecho de estar bautizado, los cofrades, junto al fin peculiar del culto público, debemos asumir las responsabilidades propias de toda la Iglesia, según las necesidades que en cada momento se vayan presentando dentro del pueblo de Dios y en el mundo donde vivimos. Y también, según nuestro carisma y nuestros talentos. Además, esta tarea y compromiso debe reflejarse en la actividad normal de la Hermandad y en la forma de preparar y celebrar nuestros actos de culto.

Al objeto de facilitar este compromiso en los hermanos, trabajaremos por mejorar su formación y preparación cristiana, organizando distintos programas formativos en función de sus necesidades.

Asimismo, apoyaremos la labor caritativa de todos los hermanos potenciando la participación de los mismos en la Bolsa de Caridad “Padre Anselmo Andrades”, de manera que se incremente el alcance y el volumen de los servicios que actualmente presta a los más necesitados.

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